Narra Jo Ann
Después del momento que hemos tenido Damon y yo, lo dejo dormir otro rato, su sueño vuelve pronto, sus marcadas ojeras bajo sus ojos me dejan saber que hace mucho no duerme como debería.
Mientras su respiración sigue tranquila yo evito de nuevo meterme a la cama, paseo por la habitación recogiendo las pocas cosas que he dejado aquí, el doctor a sido piadoso conmigo y me ha dicho que me iba a dar el alta siempre y cuando me mantuviera en reposo y me pusiera un par de máquinas al día