Narra Jo Ann
Lo miro seria esperando una respuesta.
–Regresé por ti –trago en seco y miro hacia otra dirección evitando su mirada.
–Me echaste y vi tus ojos, no estuviste oscuro ese día –su semblante se vuelve aún más serio al escuchar mis duras palabras.
–Yo no… –antes de que pueda seguir hablando el coraje me gana y lo interrumpo.
–Tú sí, Damon, me dejaste una maldita carta donde me decías gentilmente que me fuera a la mierda y te dejara en paz –el coraje me hace rabiar y decir las palabras s