La tía y la abuela insistieron en que Estrella y Claus se quedaran a cenar. Estrella, siendo muy hospitalaria, persuadió a Claus para que aceptara la invitación.
Hacía tiempo, que no degustaba ese tipo de comida preparada en el hogar, y Estrella la echaba bastante de menos. Durante la cena, conversaron con los familiares sobre los acontecimientos recientes en sus vidas. Los familiares estaban contentos de saber que Estrella estaba bien.
Esa noche, Estrella y Claus no se quedaron mucho tiempo y