Cuando Estrella se despertó, ya no había nadie a su lado. No sabía cuándo Claus se había ido.
La sala de estar también estaba vacía.
Parecía que Claus no tenía tiempo para desayunar.
Estaba realmente muy ocupado, lo cual era comprensible para Estrella. Sin embargo, no era nada bueno para su salud. Su salud nunca había estado en condiciones ideales para soportar tal carga de trabajo.
Sin embargo, era imposible que Claus solo descansara y no trabajara. ¿Acaso dejaría que Rosalía asumiera todas esa