Estrella también se dio cuenta de que Fátima probablemente no llevaba una buena vida con su actual marido.
Al principio, ella no quería involucrarse. Sin embargo, de repente resonaron las palabras que su abuela le había dicho antes de fallecer.
Ella le dijo que no guardara rencor hacia nadie. De lo contrario, el peso y la amargura del rencor le harían vivir una vida demasiado cansada.
Estrella apretó un poco los labios y suspiró, preguntando:
—¿Por qué tiene tantas heridas?
Al escuchar esto, Fát