Mi corazón salta en mi pecho y en mi cabeza titila una respuesta inmediata: ¡sí! Pero una voz acusadora aparece y me señala como traidora. Amo a Jake igual que siempre, pero me siento atraída por Nathan de forma desmedida. La atracción es así, repentina e inexplicable, loca e irracional, no necesita un motivo…
—Sí —respondo decidida. Quiero darme una oportunidad con Nathan, lo merezco—. No presumas, puedo arrepentirme. —Le advierto cuando una sonrisa triunfal aparece en su cara.
—No dejaré que