20. Dulce Miel.
Nos despedimos de todos antes de subir a la limusina, Rowan le dice algo al chofer, antes de sentarse a mi lado, el auto avanza, Rowan me besa desesperado, lo empujo por el pecho.
—No en el auto.
—Me voy a morir —Se mete entre mis piernas y me río por su dramatismo —¿Qué traes abajo de todo este vestido? –Me recorre las piernas con las manos.
—Espera, contrólate o si no, no te daré nada.
—Es nuestra noche de bodas, tienes que dármelo todo —Me muerde los labios.
—No.
Lo quito de encima, se pas