Capítulo 28: Parece que le gusta torturarme.
Pero entonces a pesar de su propia excitación, Arianna se detuvo, sintiendo que aunque lo deseaba mucho, era demasiado pronto, ella conocía muy poco de Bastian, él era bastante reservado en cuanto a su vida y ella quería poder conocerlo más, antes de entregarse a él.
— ¿Qué sucede? — Preguntó Bastian mirándola como un lobo hambriento, ansioso por devorarla por completo.
— Yo… yo creo que debemos parar. — Respondió ella en voz muy baja nerviosa, por miedo a que Bastian pudiera tomarlo a mal,