Capítulo 58. Buenas noticias.
Esa tarde, Mike se reunió en su taller con Sanders, el socio de la escudería de la fórmula 4. El hombre fue a hablar con él mientras ajustaba el carburador de un Fiat clásico.
—¡Fue sorprendente! Allí estaba el ingeniero mirando fijo la telemetría, con el ceño fruncido. No entendía cómo el auto luego de diez vueltas era capaz de mantener estable la presión después de lo sucedido en las pruebas anteriores.
Mike sonrió con orgullo.
—¿No le habías dicho que lo trajiste a mi taller?
—Dije que prete