Capítulo 59. Contra la espada y la pared.
—¡Maldito imbécil! —se quejó Mike, entrando en su oficina. Tuvo que ir a ese lugar con Randy para seguir hablando de su hermano y así descargar su rabia y su frustración sin que sus empleados o clientes notaran su estado.
—Creo que por eso es que Donald te persigue tanto. Debe estar atento a si Jake se comunica contigo o no.
Mike gruñó e iba a golpear una pared, pero sabía que se escucharía afuera y preocuparía a la gente que se hallaba en su taller. Debía controlar sus arrebatos para no llamar