CAPÍTULO 61. Antojos de madrugada
CAPÍTULO 61. Antojos de madrugada
Jordan no respondió al primer grito de Jasmine. Tampoco al segundo. Permaneció inmóvil junto a la puerta del despacho de Emerson, con las manos cerradas en puños y la mirada fija sobre las dos mujeres que habían formado toda su vida. Durante años había confundido respeto con evasión. Había llamado responsabilidad a una culpa que ahora le resultaba asfixiante. Y quería terminar con eso.
—¡No puedes hacernos esto! —vociferó Jasmine, con el rostro desencajado—. ¡S