CAPÍTULO 118. Si yo pude
CAPÍTULO 118. Si yo pude
Alexei miró por su propia mirilla y acabó haciendo un puchero igual al de su hija.
—¡Joder! —Ya hasta voy a tener que quererlo. ¿Un hombre puede ser más torpe? —rezongó mientras se secaba el sudor de la frente.
Jordan estaba sentado en el suelo de una habitación de la segunda planta. A su alrededor había tablas, tornillos, piezas de madera y varias cajas abiertas. Tenía un enorme instructivo extendido delante, que parecía el plano de una nave espacial aunque en realidad