CAPÍTULO 108. Un bebé limpio
CAPÍTULO 108. Un bebé limpio
Una línea continua atravesó la pantalla y el personal médico entró rápidamente, haciéndolos retroceder. El cuarto se llenó de gritos, desesperación, intentos de reanimación, pero aquella línea no se movía; y al final todos sabían que por más que intentaran, nada podían hacer para que llegara viva al día siguiente.
Diez segundos pasaron en medio de los gritos de los médicos. Un minuto, dos, cinco… pero aquella línea no volvió a moverse.
—Declaren la hora de la muerte