30 DÍAS... CAPÍTULO 8. Un apellido diferente
CAPÍTULO 8. Un apellido diferente
Allison apartó la mano mientras Ángel terminaba de caer de la cama envuelto en las sábanas.
—¡¿Qué se supone que estás haciendo?!
Ángel retrocedió por el suelo hasta chocar contra la mesita de noche. Tenía el cabello revuelto, el torso desnudo y una expresión de absoluto horror mientras ella seguía sentada tranquilamente en el borde del colchón.
—Estabas teniendo una pesadilla, conejito.
—¡No estaba teniendo una pesadilla! ¡Estaba…!
—¡Reconócelo! —exclamó Allis