Capítulo 34 Vine para arreglar un asunto contigo
Felipe llegó a la mansión con el ceño fruncido y la tensión se reflejaba en cada uno de sus movimientos.
Había estado de mal humor todo el día, un estado que parecía haber sido instalado en su pecho desde esta mañana después del encuentro con Daniela.
No quiso llamarla para pedirle explicaciones, aunque la idea había asaltado su cabeza varias veces. No. Prefería enfrentarla cara a cara. Lo que tenía que reclamarle era demasiado importante, y él co