Capítulo – 0002
Riley
Salí de su oficina caminando raro, con el coño adolorido y chorreando su semen por los muslos aunque él había sacado y me había pintado las tetas. El hombre follaba como una máquina. Pero yo necesitaba más. Lo necesitaba destruido.
Dos días después le envié un mensaje: “Mi apartamento. 9pm. Trae a ese monstruo de polla. No voy a llevar nada puesto.”
Se presentó con jeans y una camisa negra, luciendo como sexo con patas. Lo arrastré directo a mi habitación, lo empujé sobre