Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiam entierra sus uñas en mi espalda y libera un doloroso llanto igual al de un niño pequeño que necesita el cálido abrazo de su madre.
—¡Otra vez seré un maldito problema!
Sintiendo calientes gotas caer sobre mi piel, cierro los ojos unos minutos intentando contener mis propias emociones. Él me necesita, no debo ponerme intranquilo o frustrado por estar viendo lo que le pasa y no poder hacer nada al respecto. Así debe







