Mundo de ficçãoIniciar sessão—Mason.
Miro hacia un lado del sofá y encuentro a Liam.
—¿Seguro que estás bien? —pregunta, acariciando mi mejilla—. No has dicho mucho desde que despertamos esta mañana.
—No hay mucho qué decir. ¿Sabes? Desde que pasé arrastrándome como babosa rociada con sal, no me reconozco del todo, pero ya no siento que tenga ganas de sacar algo de mi sistema. Solo hay paz, o bueno, algo parecido.







