Mundo ficciónIniciar sesiónA simple vista Ruud, parecía que padecía alguna enfermedad. Era tan blanco como los copos de nieve. Su piel no era la única parte de su cuerpo que resaltaba con tan solo observarlo. Sus ojos no eran de un color común como puede ser el verde, el azul o el marrón. Tiene un color violeta. Lo más normal que tenía era su pelo marrón.
Leer másLake Louise. Diciembre, Canadá 2021.
Ruud guardaba un secreto importante. Tan solo una persona en el pueblo sabia de él.
Todos los días al caer la noche, toda la parte derecha del cuerpo se le cubría con piel de serpiente.
Una de las noches más frías en el Lake Louise se encuentran un cuerpo sin vida de una muchacha flotando inerte en el agua.
Ewout cuando se entera, inmediatamente se dirige a la cabaña de su amigo para contarle lo sucedido. Sabe de buena mano que Ruud no enciende para escuchar las noticias.
Ewout estaba preocupado por su amigo, porque los síntomas que presentaba la chica daban indicios de que los restos de veneno que circulaban por todo su aparato circulatorio era de serpiente.
Parece que todo pasa a cámara lenta, desde que Diederik coge en brazos a Niek, cando yo me aparto hacia un lado para dejarles el camino libre, hasta que llega a la cima de la escalera y lo deja en el suelo. En ese momento me mira directamente a los ojos con el temor de haberla picado. Sin embargo, llevo mis ojos hasta ver la hora marcada en el reloj y falta casi un minuto hasta que vuelva a estar en el mismo estado.—¿Lo hemos hecho? —levanto la mirada y asiento. Voy subiendo las escaleras como si mis pies me pesaran diez kilos cada una.—Voy a subir al piso de arriba mientras que tú llevas en brazos a tu hermano, tienes que ser mucho más rápido que ahora —no podemos dejar que el tiempo corra en nuestra contra, es muy raro lo que le ocurre a Niek. Hay que descubrir de
Después de lo que Antje había soltado tan repentinamente. Los cuatro nos mantuvimos en un inmenso silencio. Sin embargo, Antje, la chica que trabajaba para Gerben, no hacia otra cosa que parlotear, preguntando que si íbamos hacer algo.Yo por una parte tenía unas tremendas ganas de coger mi móvil y hacer una llamada a mi queridísima madre. No tenía ya suficiente con hacernos la vida imposible a su marido ni a su hijo; con eso no le bastaba, quería desatar por completo la guerra y llevarse por delante a cualquiera a su alrededor. No, no tiene el mínimo remordimiento de que sea algún familiar.Esta tan podrida por dentro que no se lo llega a creer del todo. Es tan miserable en esta vida, que tiene que joder la felicidad de los demás para poder sentirse
—No tiene buena cara —siento mi cuerpo muy cansado, los ojos me pesan y no quiero abrirlos para ver caras.—Nunca la ha tenido —suelta otra persona, ahora no estoy para reconocer las voces, pero estoy casi seguro de que es Gerben la persona que ha hablado.—¿Siempre ha tenido la cara tan pálida? —porque no tengo casi fuerzas en el cuerpo, sino le metía un par de hostias para que se callara un poco. Parece que no se cansaba con tanta pregunta.—Sí.—¿Nunca se pone moreno?Me remuevo en el sitio y las voces cesan. No doy miedo para que ahora paren de hablar. Reprimo una sonrisa, y poco a poco, sin todav&
Mi abuela se hallaba justo a un costado de mí, mantenía una de sus manos reposada en el respaldo de la silla donde me encontraba sentado.—¿Cuál es la habitación de Ludger? Querría ir a verlo —Hannie le pregunta directamente a Gerben.—Antes que nada —interrumpo —, quiero saber algo, algunas cosas no me cuadran.—Adelante muchacho, suéltalo —cuesta creer que este hombre que me está hablando de lo más tranquilo sea el padre de Annelien. Antes de decir cualquier cosa, inhalo y exhalo para poder decirlo —. Si en verdad sois los verdaderos padres de Annelien, ¿cómo es que conocéis a Gerben? ¿Y cómo sabéis del estado en el que se encuentra
Último capítulo