Su regusto seguía en mi paladar y me enderecé lentamente. Apenas respiraba y tuve que tragar saliva al entender su mirada.―Quiero que te unas a mí, Niki. Te daré un trabajo que te hará ganar mucho dinero, podrás venirte a vivir conmigo si gustas, te ayudaré a poner un poco de carne en tus huesos y cuando lactes, harás mucho dinero. Es un ganar ganar, cariño. Sé que lo necesitas, lo veo no solo en tu delgadez que se volverá extrema en poco tiempo si no haces nada para parar tu muerte. No sé cuáles sean tus problemas, no me importa, solo quiero darte la oportunidad que nadie me dio a mí.Temblé, su voz, su energía, su desnudez… Todo giró a mi alrededor. No supe qué pensar, mucho menos qué decir. Me estaba proponiendo vender mi leche, bueno, la que haría que brotaran de mis pechos. Estaba estupefacta.―Es cierto que no es un trabajo glamuroso, al principio puedes llegar a cuestionar tus decisiones, pero no tienes que ofrecer tu cuerpo, ni siquiera verás a los hombres que compren tu lech
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