La asamblea quedó completamente en silencio.Las palabras de Giorgio habían caído como una bomba sobre la mesa del Consejo, Silvano se inclinó apenas hacia Lucien y le murmuró algo al oído, su amigo soltó una risa baja mientras ambos miraban a Giorgio con evidente diversión.Giorgio simplemente les devolvió una sonrisa llena de suficiencia y les guiñó un ojo, Lucien negó con la cabeza.—Está completamente enamorado.—Perdido.Respondió Silvano sin dejar de sonreír, Giancarlo, en cambio, golpeó la mesa con ambas manos.—¡No puedes hacer esto, Giorgio! ¡No puedes pasar por encima de las normas del Consejo! Eso te dejaría automáticamente fuera de él. Además, no tienes ninguna prueba de que Paulita te secuestró o de que yo intenté hacerte daño.Giorgio cruzó las manos sobre la mesa.—¿No?Lo miró fijamente.—Pero, tío... tú intentaste matarme en Francia. ¿No lo recuerdas? Querías quedarte con toda la organización y trataste de asesinarme. Mi esposa terminó recibiendo el disparo que iba di
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