capitulo 107:El pálido amanecer de las dudas La penumbra del dormitorio principal en el departamento de Emma se sentía densa, casi sofocante. Las primeras luces de la mañana apenas lograban filtrar sus destellos grises a través de las cortinas semiabiertas, proyectando sombras alargadas sobre la cama matrimonial. Emma no había pegado el ojo en toda la noche. El teléfono móvil continuaba oculto debajo de su almohada, pero no necesitaba encender la pantalla para ver de nuevo la imagen: la silueta de Oliver en aquella suite de hotel, la mujer rubia recostada íntimamente sobre su hombro y el mensaje envenenado que martilleaba sin piedad en su memoria. A su lado, Oliver descansaba con una calma aparente, aunque su rostro mostraba las marcas de una tensión reprimida. Desde la tarde anterior, el magnate había percibido la distancia fría de Emma, pero lo había atribuido al cansancio del hospital y a la sobrecarga emocional de haberle revelado la verdad a Luna. Sin embargo, para Emma, cada r
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