"¿Son condones, mamá?" Me quedé boquiabierto, "¿Para qué necesitas tantos en un viaje de negocios?"Sonrió, metiendo el montón de gomas en su maleta. "Tu padre no me ha estado follando de la manera correcta últimamente, ¿te lo puedes creer? Es terco como una mula. Así que voy a tener un sexo genial como pueda. Su polla ni siquiera es tan grande, de todas formas."Sus enormes aldabones se movían en su camisa ajustada mientras cerraba la maleta. Cogí los sujetadores y tangas enredados en las sábanas."Espera, se te olvida esto," fruncí la nariz, "¡y estas sábanas apestan! ¿Por qué siempre se te olvida meterlos en la lavadora?""Perdona, cariño. Anoche estaba jugando con mi vibrador, debo de haber hecho un desastre." Ella levantó la maleta y me besó en la mejilla, "Sé un encanto, ¿quieres? Y cuida a tu padre, no dejes que traiga a ninguna puta a mi casa."Suspirando, seguí a mi madre hasta el coche de fuera. Cuando se fue, volví a entrar y llevé la ropa sucia al baño."¡Sandra!" La voz p
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