16. NO QUIERO SEGUIR PERDIÉNDONTE
POV. VALENTINANo había dormido. Intenté hacerlo, de verdad lo intenté.Pero cada vez que cerraba los ojos veía el rostro golpeado de Isabella Moretti en la pantalla del televisor. Y el de mi padre.Porque dolía mucho más recordar su expresión que la noticia.Jamás lo había visto así, tan descolocado, pero sobre todo tan descontrolado.Era como si alguien hubiera abierto una herida que llevaba demasiados años enterrada.Y aún peor, eran las imágenes que me había mostrado Elena, mi madre y Sofía, mi padre y Vittorio. Eran como… hermanos.Cuando el automóvil cruzó el portón principal de la mansión, el silencio volvió a instalarse dentro de mí.Todo parecía exactamente igual, las fuentes, los jardines, las esculturas. Y, sin embargo… Nada era igual.Apreté con fuerza el cuaderno que Elena me había entregado la noche anterior y aunque no contenía respuestas, solo eran fotografías e imágenes de unos jóvenes de universidad, eso era apenas un hilo, pero era el único hilo que tenía.Entré por
Ler mais