7. CON LA MUJER EQUIVOCADA II
Punto de vista de Adrian.Leo extendió los brazos hacia ella, otra vez, como si la conociera y como si confiara en ella. Valentina lo recibió con naturalidad.—Hola, pequeño —la voz le cambió inmediatamente.Sonaba más suave y cálida.Más… maternal, aquella realización me golpeó directamente en el pecho y sentí un nudo doloroso.Minutos después la fiebre seguía subiendo.—Necesitamos bajarla más rápido —dijo ella.Asentí, pero no tenía idea a qué se refería, así que decidí ir por las llaves del auto, creyendo que lo mejor era acudir a las urgencias.—¡¿Qué carajos haces, Adrian?! —Valentina ni siquiera dudó—. Voy a meterme con él bajo la ducha tibia.Parpadee.—¿Q-qué?—Confía en mí.La observé desaparecer en la habitación, se marchó y la seguí como un perro faldero, hasta la suya.—Ve abriendo la regadera de mi ducha, que se llene la tina, con agua tibia —por primera vez en mucho tiempo, años, obedecí una orden sin discutirla.Valentina seguía con Leo en brazos, al tiempo que se quit
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