48. CONVERSACIÓN SINCERA
FILOMENA:Desde que montamos en la barca, estuve observando a Bosco parado en la baranda, mirando cómo la isla de Sutera se alejaba cada vez más. Me di cuenta del gran sacrificio que hizo por mí, lo que me dio la medida exacta de cuánto me amaba. Siempre supe que me quería, pero ahora comprendí la magnitud de su amor. Nunca imaginé que estuviera dispuesto a dejar a su familia por mí, como confesó. Mucho menos que traicionaría a su padre, como acababa de hacer para salvarme por amor.Me acerqué lentamente a él y, sin más, lo abracé por la espalda. Bosco saltó sorprendido, pero al darse cuenta de que era yo, giró dentro de mis brazos y me estrechó fuerte, feliz.—Gracias, Bosco —le dije emocionada.—¿Por qué me das las gracias? —preguntó sin soltarme.—Por aguantar todos mis desplantes, malt
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