10. SOY LA DEBILIDAD DE PAPÁ
ALESSIA:Tragué saliva al ver cómo venían todos con expresiones de terror todavía en sus rostros. Me enderecé en la silla, aunque mi corazón se contrajo al verlos. Miré el miedo en mi madre sintiéndome culpable, pero aparté la mirada enseguida. No vi rastro del alivio que esperaba encontrar en su rostro, solo rigidez y una gran decepción.—¿Estás bien, estás bien? —preguntó mamá, mientras me revisaba toda llorosa y me llenaba de besos. Pero yo solo tenía ojos para observar la expresión que tenía mi padre—. Estoy bien mamá.—¡¿Cómo diablos te tomas la bebida de un desconocido?! ¡Casi te perdimos! —Vociferó mi hermano Kenet, al tiempo que me abrazó muy fuerte con expresión de espanto y miedo en su mirada—. Perdóname mi hermana por no acompaña
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