Capítulo 24: Primeros pasos al exteriorLiliana estaba sentada en la sala, bañada por el sol, con un libro a medio leer sobre su regazo. La luz entraba a raudales por los altos ventanales, calentando los cojines a su alrededor. Maureen estaba cerca, doblando con discreta eficiencia una pila de sábanas. Las dos mujeres habían encontrado un ritmo cómodo en las últimas semanas. Maureen nunca presionaba, nunca indagaba demasiado, pero siempre parecía saber cuándo Liliana necesitaba compañía y cuándo necesitaba silencio.—Has estado muy callada hoy —dijo Maureen, dejando a un lado la última toalla doblada—. ¿Todo bien?Liliana levantó la vista, con una leve sonrisa asomando en sus labios. —Estoy bien. Solo pensaba. Han pasado meses desde que salí de estas puertas. Meses entre las mismas paredes, el mismo jardín, la misma rutina. Siento que me estoy perdiendo aquí dentro.Maureen asintió, con un destello de comprensión en sus ojos. “El mundo exterior puede ser abrumador después de haber es
Leer más