Afortunadamente, después de esa tarde, no lo he vuelto a ver. Tampoco me ha obligado a ir a su piso, y agradezco eso por mi salud mental. En cambio, he visto a Grace, quien ha venido dos veces después de sus clases. En la última ocasión, me preguntó por mis medidas. Ella siempre habla de él, pero yo evito acercarme a ese tema.No obstante, no puedo negar que a veces tengo ganas de… verlo. ¡Qué carajo!De todos modos, lo veré esta noche. Había retrasado el encuentro y agradecí que solo fuese hasta hoy viernes lo de ir a ese club. En el fondo, trato de hacerme a la idea de que esto es cierto, que, cuando lo compruebe, no me sentiré tan sorprendida. Aún no sé cómo reaccionaré cuando eso suceda. Anna es mi hermana menor, la quiero mucho y siempre he estado dispuesta a hacer lo que sea por ella.Las horas pasan y siento que trabajo en automático. Atravieso el espacio limpiando y atendiendo mesas, convirtiéndolo en una forma de evadir lo que me espera hasta q
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