Lucy se quedó inmóvil en seco, sus pies descalzos deteniéndose instantáneamente sobre el concreto manchado de sangre. Sus ojos afilados se fijaron en los cañones negros de las armas de Elda. "Si haces algo estúpido ahora mismo, no dudaré en acabar con tu vida", declaró Lucy, con un tono frío e inflexible. Sin embargo, a pesar de sus duras palabras, su voz llevaba una extraña y vacía monotonía, casi como si simplemente estuviera recitando una frase obligatoria sin ninguna emoción real detrás, como si estuviera siendo forzada a decirla solo para ganar tiempo. El dedo de Elda se estremeció sobre el gatillo, mientras una sonrisa salvaje y desesperada se apoderaba de su rostro ensangrentado al presionar el cañón metálico con más fuerza contra mi sien. "¡Retrocede!" chilló, con la voz quebrándose por el puro pánico de la situación. "¡Los dos, aléjense de mí!" Lucy vaciló durante un largo y tenso momento, con los músculos contrayéndose bajo su oscuro atuendo mientras calculaba sus posibili
Leer más