---Estos días están siendo horribles, las ganas de beber mi whisky son cada vez mayores, me siento estresado, sin ganas de comer y no veo la hora de que todo esto termine, de poder volver a tener mi vida normal.Soy consciente de que necesito dejar de beber realmente, no quiero tener una enfermedad por eso, pero es muy difícil dejar un hábito que empecé hace cuatro años, cuando ocurrió toda la mierda con Gabriel. Era mi forma de escapar, de huir de la realidad y ahora esa falsa ilusión me ha traído varios problemas.No logro entender cómo Lívia sigue sintiendo algo por mí después de saber cómo soy, cómo la trato. Intento alejarla al máximo, imaginé que así ella dejaría de sentir algo por mí y, en consecuencia, lo que yo siento por ella desaparecería.Pero ha sido todo lo contrario, al menos por mi parte. Ver a Lívia preocupada por mí, cuidándome, despertó un lado mío que nunca conocí, parecía que ese pensamiento de que todos me veían como un pobre desgraciado desapareció, ella no me
Leer más