Media hora después, el teléfono de Santiago volvió a sonar.Esta vez era su abuelo.—¡Mi querido nieto! Entonces, ¿conociste a la chica? Bueno, ¿qué tal? Es hermosa, ¿verdad? Hace una pareja perfecta contigo, ¿no crees? Ya te dije que mi ojo para encontrar talento no tiene comparación…—Ya hay alguien que me gusta —lo interrumpió Santiago con total calma.Al otro lado de la mesa, Leticia se detuvo un instante a mitad de un bocado. Levantó la mirada brevemente antes de volver a concentrarse en la comida.Del otro lado de la llamada cayó un silencio atónito.Y luego——¡¿Qué?! ¿Hay alguien que te gusta? ¿Desde cuándo? ¿Quién es? ¿Qué zorrita logró seducirte? Espera… ¿es hombre o mujer?Santiago se masajeó
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