A la mañana siguiente, Ella despertó todavía entre sus brazos.No hubo pesadillas ni rastros de miedo; solo un sueño profundo e ininterrumpido.Al abrir los ojos, vio que Tiesto llevaba la misma bata rosa que ella, y el aroma del gel de ducha era idéntico al suyo.Acostados juntos en la misma cama, todo se sentía casi… natural.Ella enterró el rostro en su pecho.—¿Despierta? —La voz de Tiesto sonó grave y ronca.La noche anterior había sido inquietante, pero como ella estaba asustada y agotada, él se había contenido.—Mm… —susurró ella.Sintiendo un extraño cosquilleo en el cuerpo, Ella se movió ligeramente.Tiesto inhaló bruscamente.—¿Qué pasa? —preguntó ella de inmediato.—Piénsalo tú misma —murmuró él, tomando su mano y guiándola hacia cierta parte de su cuerpo.Solo entonces Ella comprendió… y el calor le subió de golpe por todo el cuerpo.La cabeza le dio vueltas y, antes de que pudiera reaccionar, él la besó.El beso, intenso y persistente, parecía robarle todo el aire de los
Leer más