Dormitorio No. 73 (IV)
Después de esa noche en la habitación de Marcus, todo entre nosotros cambió.Empezamos a vernos con frecuencia.Todo comenzó con momentos secretos en el pasillo: besos rápidos cuando nadie miraba, su mano deslizándose bajo mi falda, mis dedos rozando su polla dura por encima de los pantalones.Me había rendido a él. Esa noche dejé caer todo: el resentimiento, mi determinación.Pronto se volvió más intenso.También follamos en el aula.Una tarde, después de que todos se hubieran marchado, Marcus me envió un mensaje para que nos viéramos en el aula vacía. Sabía que no debía ir, sabía que no era para estudiar, pero no pude evitarlo.Cuando entré, él estaba apoyado en el escritorio del profesor, con una mirada que lo decía todo.—Cierra la puerta —ordenó.Lo hice y me giré hacia él.Me cargó sobre sus hombros hasta la primera fila, me sentó en el escritorio y abrió mis piernas.—Marcus… alguien podría volver —susurré, pero mi coño ya estaba mojado.A él no le importó. Solo me miró y sonri
Leer más