DIÁVOLO II. CAPÍTULO 11. Un pacto con la bestia
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 11. Un pacto con la bestiaAdriano ladeó la cabeza, evaluándola con ojos calculadores. Era vulnerable y desafiante a partes iguales, y eso era… conmovedor en alguien en su situación.Asintió lentamente, como si estuviera considerando sus palabras.—Acepto. Pero solo porque me gusta un buen desafío. —Hizo una pausa y la miró a los ojos—. ¿Y cuál es tu otra condición?Eyra respiró hondo, sabiendo que lo que iba a decir ahora era aún más importante.—No me separarás de mi hijo. Donde él vaya, yo voy. No me importa ser tu amante, no quiero ser esposa, no quiero protagonismo, ni dinero, ni poder, solo quiero que jamás me apartes de él. No me importa quién o qué sea para ti, o si planeas convertirlo en el próximo emperador del mundo, para mí siempre va a ser mi hijo y solo eso, y lo único que aceptaré de tu parte hacia él será un amor incondicional. ¿Entiendes?Por primera vez, algo cambió en la expresión de Adriano. La dureza en sus ojos pareció suavizarse, aunque su p
Leer más