En un principio, Vivien no quería reunirse con Fiona porque temía que le preguntaran por el desastre de Nadia Pharmaceutical Company. Sin embargo, decidió venir… solo para ver a Celeste humillarse. Afortunadamente para ella, ni Fiona ni sus amigas estaban interesadas en asuntos empresariales; lo único que les importaba era cómo Celeste se había vuelto tan hermosa. Por eso aún no sabían lo ocurrido con Nadia Pharmaceutical. Esto tranquilizó un poco a Vivien… pero su resentimiento hacia Celeste seguía intacto. La habitación privada del club estaba insonorizada; sin importar cuánto ruido hubiera dentro, nada se escuchaba desde afuera. Vivien, convencida de que Celeste haría el ridículo, deseaba que todos lo supieran. Por eso, sin que nadie lo notara, dejó la puerta entreabierta justo cuando Fiona presentaba a los jueces. Celeste lo había notado por el rabillo del ojo, pero simplemente sonrió. —Celeste, hemos preparado violín y piano. Puedes elegir cualquier baile o música que qui
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