La comprensión me golpeó como un rayo y, por un momento, simplemente me quedé allí, aturdida y maravillada por lo que acababa de suceder. El lobo dentro de mí, mi lobo, se agitó, y sentí una conexión profunda, un vínculo que nunca había sabido que era posible. Era como encontrar una parte de mí misma que había estado buscando toda mi vida.Di un paso cauteloso hacia adelante, luego otro, acostumbrándome a la sensación de mi nueva forma. El mundo parecía diferente, más vibrante y lleno de vida. Podía oír cada crujido de las hojas, cada llamado distante de un búho. Podía oler la tierra húmeda, el aire fresco de la noche y algo más, algo que era únicamente mío.Empecé a correr, mis movimientos fluidos y naturales, como si hubiera hecho esto toda mi vida. La euforia era abrumadora, una sensación de libertad y poder que nunca había imaginado. El viento pasó silbando a mi lado, llevándose todo el miedo y las dudas que me habían atormentado durante tanto tiempo.Por primera vez en mi vida, m
Leer más