(Punto de vista de Lily)La puerta del dormitorio se abrió de golpe a las dos de la madrugada, estrellándose contra la pared con un crujido que me heló la sangre. Alex estaba allí, recortado contra el umbral, con el teléfono agarrado en una mano y el rostro contraído por una rabia que jamás había visto."Mentirosa descarada".Me quedé paralizada en mi silla de ruedas, con las piernas, que ahora sí podía caminar, metidas bajo la manta. Durante seis días, había estado haciendo ejercicio a escondidas, ocultando mi recuperación, escupiendo los medicamentos con mercurio. Pero de alguna manera, él lo sabía."Alex, ¿qué...?" Empecé a decir, pero cruzó la habitación en tres zancadas y me agarró del pelo, tirando de mi cabeza hacia atrás con tanta violencia que vi estrellas."¡No te hagas la tonta!" Me puso el teléfono en la cara. En la pantalla estaba mi cuenta falsa de redes sociales, los mensajes que le había enviado a los contactos de Tony Stark. ¿De verdad creíste que no me daría cuenta?
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