POV ADRIÁNLa fiesta termina en torbellino de padres recogiendo niños cansados y sobre estimulados, de bolsas de dulces siendo repartidas, de agradecimientos y despedidas. Los trillizos están exhaustos, corriendo en sus últimas reservas de energía de puro azúcar. Carla se los lleva arriba para bañarlos y acostarlos mientras Lola supervisa la limpieza del jardín con el equipo de catering.Yo debería estar ayudando, pero no puedo concentrarme en nada excepto en lo que pasó hace dos horas. Lorenzo pidiendo ese deseo. Todos esos ojos mirándome esperando respuesta. Y Lola, mi Lola, parada ahí paralizada de terror.Necesito hablar con ella. Necesito saber qué está pensando, qué está sintiendo, si ese momento la asustó tanto como para hacer que se aleje completamente. Pero ha estado evitándome desde que Victoria se fue, manteniéndose ocupada con mil tareas diferentes, nunca en el mismo lugar que yo por más de treinta segundos.Son casi las ocho de la noche cuando finalmente el último emplead
Leer más