POV LOLA
Me despierto con el sonido de Lorenzo llorando. No es llanto normal de niño que tuvo pesadilla o que quiere agua. Es llanto de dolor, el tipo que hace que cada instinto maternal en mi cuerpo se active inmediatamente. Miro el reloj en mi mesa de noche: tres y cuarto de la mañana. Me levanto tan rápido que casi tropiezo con las sábanas enredadas en mis piernas y corro por el pasillo hacia su habitación.
Cuando abro la puerta lo encuentro acurrucado en su cama, su cuerpo temblando bajo la