NARRADOR.
Helena lleva toda la tarde nerviosa. Revisa la mesa por tercera vez, ajusta un tenedor que ya está perfectamente alineado, respira profundo tratando de calmar las mariposas en su estómago. A sus sesenta y cinco años no debería sentirse como adolescente a punto de presentar novio a sus padres, pero aquí está, a punto de contarle a Ernesto sobre Alessandro y aterrorizada de su reacción.
"Va a estar bien," dice Alessandro entrando al comedor y poniendo sus manos en sus hombros. "Es tu h