~Sienna~—Fred, si le das a Noah un trozo más de tocino, se va a convertir en un cerdito —río, estirándome a través de la enorme mesa del desayuno para quitarle el grasiento manjar a los dedos de mi hijo.Noah suelta un chillido juguetón, saltando en su trona, mientras Fred levanta las manos en señal de rendición fingida. Solo lleva dos días de regreso de su viaje de negocios y ya es el tío favorito, principalmente porque no tiene ni idea de lo que es una dieta segura para bebés.—Me mira con esos ojos tan grandes, Sienna —se defiende Fred, sonriendo mientras se ajusta las gafas—. El niño es un negociador nato. Va a ser igual que Norman.—Que Dios nos pille confesados si hay dos como él —interviene Nova, apoyando la cabeza en el hombro de Fred. Se ve radiante, el estrés de las últimas semanas finalmente ha desaparecido ahora que su esposo está en casa y su familia a salvo.Norman, sentado a la cabecera de la mesa, ni siquiera levanta la vista. —Te he oído, Nova. Y para que conste, las
Leer más