Me puse de rodillas, notando unaa mano en mi sexo, pero no podia dejar que sintiera placer, mi señor me lo prohibio, me movia, movia la cabeza, clavaba mis uñas en el suelo, pero de mi boca no salio ni un gemido. hasta que sentí algo gordo y grande entrar por mi ano, donde sí que grite, aunque seguidamente sentí uno, dos,, tres, hasta cinco azotes dolorosos que me dio Duncan con su cinturón de cuero en mis espalda. Cuando aquel peso se separó de mi, inspire y expire, pues me sentiría muy cansada.—- Ya has terminado, separate de ella ahora —- dijo Duncan.—- Quiero morder sus tetas, su coño, que me haga una mamada, Duncan por favor, quiero mas de esta fulana, por favor te he pagado un millón merezco algo más —- dijo el hombre.—- Te he dicho que ya se terminó, vístete y larga de aquí, quieres mas, buscate fuera una prostituta de la calle, esta es mia —- gritó Duncan.—- Janine no te muevas, eres una buena perrita cariño, sigue mirandome, no dejes de mirarme — dijo Duncan—- Gracias Du
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