AGRIDULCE[JIMENA]Después de atender algunos asuntos de trabajo desde el móvil, sigo sentada en la misma silla donde me acomodé al llegar, aunque ahora todo se siente distinto. Hace apenas unos minutos la casa estaba llena de voces, de risas, de movimiento constante, y ahora el silencio se ha instalado de forma casi inesperada. Felipe, Valeria, Josué y los demás han salido, dejando aquí solo a Karla, Michael, Bruno y a mí.Levanto la mirada hacia el jardín y la escena que encuentro me detiene por completo. Karla columpia a Bruno con suavidad, inclinándose hacia él para hacerle muecas que lo hacen reír sin parar. Él responde con esa alegría tan pura que tiene, moviendo sus manos, completamente ajeno a todo lo demás. Observarlos así provoca que algo dentro de mí se suavice, porque por primera vez mi hijo está compartiendo un momento tan simple como valioso con su abuela paterna, y no puedo evitar pensar en todo lo que se perdió durante este tiempo.—Nunca la había visto así.La voz de
Leer más