No quería lastimar a Elora. No sabía que la situación se me iba a salir de las manos.Ahora ya no podré verla y saber qué hace mientras no está conmigo. No quise ser rudo, no quise causarle dolor cuando me descubrió, pero su maldito rechazo siempre termina llevándome de vuelta a su voz de hace seis años, a través de aquella línea telefónica, cuando, sin ningún pudor, me dejó claro que era más importante su futuro que tener un hijo conmigo.Ese rechazo creó en mí una rabia que me recorre todo el cuerpo y me hace actuar por impulso, sin pensar.Aun así, no sé de dónde saqué el autocontrol para no gritarle que era una asesina, que por su estúpida decisión no he podido volver a ser normal con ella ni con nadie. Que su traición me lastimó demasiado.La amo tanto que odio cómo me siento. Quisiera odiarla, verla llorar arrepentida y sentir que por fin estoy satisfecho, pero ni siquiera eso conseguiría hacerme feliz tanto como verla sonreírme como alguna vez lo hizo, o como me mintió.Aunque,
Ler mais