Salgo fuera de la oficina y encuentro a Cedric.—Regresaste...Observo sus manos, tiene una bolsa en cada una.—¿Creíste que no iba a regresar?—Mmm, ¿había alguien más aquí?Creo haber escuchado a varias personas hace un momento.—Sí, yo que vine a traerte el almuerzo.—Creí haber escuchado a alguien más hablando.—No te preocupes y vamos a almorzar.—¿Los dos? ¿Pero qué hace aquí aún? Se supone que todos están libres para descansar, ya que mañana será un día algo tedioso.—Entonces, ¿por qué estás aquí? —me preguntó.—Terminando el trabajo que tenía atrasado, ya casi acabo de llenar algunos documentos y llevarlos al archivo.—Yo también tenía trabajo, te recuerdo que el jefe siempre tiene trabajo pendiente. Además, eres mi secretaria personal, si tienes trabajo yo también tengo.—Ah, es que como salió sin decir nada pensé que se iba a su casa. Además, usted es quien más ajetreado estará mañana.Él me abre la puerta y yo entro con algo de nervios.—Supones mucho, Elora. Pero me alegr
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