Punto de vista de ElenaEn ese momento, el coche pareció encogerse a nuestro alrededor, como si él mismo estuviera reaccionando a lo que acababa de decir.Mason apretó con fuerza el volante, hasta que se le pusieron blancos los nudillos. Sus ojos se clavaron en los míos, buscando una broma, una evasiva, una mentira en lo que acababa de decir.Suspiró profundamente cuando, tras un minuto de búsqueda, quedó claro que no había encontrado nada.Abrió la boca para hablar, pero, por primera vez desde que lo conocía, Mason Blake no tenía absolutamente nada que decir.El aire entre nosotros crepitaba, no con la estática de la ira tácita, sino con el aterrador voltaje de una verdad que no estábamos preparados para nombrar.Volvió la mirada a la carretera, pero las puntas de sus orejas se habían teñido de un tono rojizo oscuro y revelador.Sonreí al ver que le había causado ese efecto. Era una sensación maravillosa.Y mientras seguíamos conduciendo hacia su apartamento, me di cuenta de que mi c
Leer más