—No te preocupes, Liora. Estarás bien —dijo Ashvin mientras estrechaba con más fuerza la mano de Liora.Había notado el nerviosismo reflejado en su rostro mucho antes de que llegaran. Ella hacía todo lo posible por ocultarlo tras una pequeña sonrisa, pero la forma en que sus dedos temblaban ligeramente entre los de él y las discretas respiraciones que seguía tomando la delataban por completo.Ashvin no quería que se sintiera abrumada. En apenas unos minutos la presentaría ante algunas de las personas más influyentes del país. Una vez que eso ocurriera, todas las miradas del salón estarían puestas en ella. Quería que estuviera preparada, pero, sobre todo, quería que supiera que no tendría que enfrentarse a todo aquello sola.Liora levantó la vista hacia él e intentó sonreír, pero el intento apenas duró un instante.—No sé por qué de repente estoy tan nerviosa —admitió en voz baja—. Te prometo que hace unas horas no me sentía así.Esa misma tarde, Helena había llevado a todo un equipo d
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