〚KATERINE〛Oh, Dios… nunca imaginé que esto se sintiera así. Tan intenso, tan invasivo… y al mismo tiempo, tan increíblemente delicioso. Se siente tan bien, pero siento una punzada de culpa, de prohibición, recorriéndome cada fibra. Estoy con él, el hombre que me hace perder la cabeza, el que no debería estar aquí, conmigo… y, sin embargo, no puedo dejar de ceder a cada movimiento, a cada roce de su cuerpo contra el mío.El dolor inicial me sorprende. Es extraño y punzante, una mezcla de miedo y vulnerabilidad, y me hace jadear. Mi cuerpo quiere apartarse, pero mis manos se aferran al colchón, a él, a lo que puedo sostener mientras me siento desbordada. Mi corazón late como si quisiera salirse de mi pecho. Pero entonces, sus manos comienzan a recorrerme, suavemente, con firmeza, enseñándome cómo relajarme, cómo disfrutar, mientras él entra y sale de mí, a un ritmo que, aunque lento y delicado, lo siento frenético.No puedo evitar imaginar como me expando y me contraigo en torno a su h
Ler mais