〚GIANLUCA〛
El silencio dentro del auto pesa más que cualquier ruido del mundo exterior. Apenas nos separa el asiento del copiloto, y sin embargo siento como si hubiera un abismo invisible entre nosotros, un precipicio hecho de deseo, miedo y la posibilidad de no volver a verla nunca más.
Cada instante es un suspiro contenido, un latido que amenaza con romperme. El hotel queda cerca, sí, pero cada segundo del trayecto es una eternidad: un tiempo detenido donde cada gesto suyo, cada inhalación y